Entre la verdad y el éxito hay un recorrido muy largo. Cientos y miles de políticos luchan por conjugar lo inconjugable. Buena voluntad llena de promesas que nunca se cumplen por falta de preparación, de poder y de saber hacer.
No se trata de querer, sino de poder y saber.
Durante estos días vamos viendo casi con pena cómo se desdibuja la dignidad y la sencillez de los políticos en campaña electoral, cómo se destiñe el buen talante y hasta la buena retórica. Dentro del “todo vale” nos esconden la verdad: porque lo que cuenta es lo que vemos, lo que se ha hecho y no lo que se quiere hacer.